EL PROCESO
- R.
- 21 feb 2021
- 5 Min. de lectura
¿CÓMO COMENZAMOS EL CAMBIO?
Despertando a través de la respiración
Es necesario entender que “el que tuvo retuvo” que no es más que ser consciente de que estamos acostumbrados durante años a lo que queremos cambiar y todo cambio genera incomodidad para la mente. La mente quiere seguir con procesos repetitivos ya conocidos para acomodarse, el corazón quiere sentir la verdad. Por eso cuando dejas de hacer deporte un tiempo te cuesta mucho volver, porque tu mente se ha acomodado. De la misma forma pasa cuando entrenas muy seguido, el día que no lo haces te sientes mal, ambas situaciones son exactamente iguales, al cerebro le da lo mismo una cosa o la otra, en cuanto se acostumbra, no quiere dejarlo. Lo único que te mantiene confinado son tus límites mentales.
La respiración es algo a lo que estamos acostumbrados, hasta tal punto que es totalmente inconsciente y el tema de que así sea no sería contraproducente si hubiésemos aprendido a respirar con la conciencia, el amor y el valor que en realidad tiene.
Cada respiración crea un ciclo energético de carga, el cual hará que progresivamente tengas mayor sensación en las manos, en tu cuerpo y sientas cada vez más energía. Cuando aumenta la energía interna a través de la respiración, irá aumentando tu sensación de temperatura, cuánto más te aísles del entorno y más lo interiorices, mayor sensación energética posterior tendrás. Eso libera las tensiones internas que puedas tener de tu día, de tu pasado y de todas tus preocupaciones mentales.
Cuando respires, enfócate en limpiar. Ya que toda la acumulación de pensamientos, emociones, subconsciente de hoy, y el resto de tu vida, se almacenan dentro de ti como el polvo que se acumula en la casa y obstruye el correcto funcionamiento y desempeño de tu organismo en general (en mayor o menor medida). Imagina que el aire que entra es energía pura, que te renueva, aire fresco, como si en un recipiente añadieras agua limpia y cristalina, eso es lo que ahora entra a ti y te llena de aire energético. Lo que sale es la energía que pesa, de mayor densidad (agua sucia), carga negativa, que te genera estrés, problemas que te comen la cabeza, etc.
Hasta que no hagas las paces con los sentimientos negativos, éstos persistirán.
La única forma de hacer frente a la negatividad es reconocer que existe. No hace falta nada más. No hay confrontación dramática, ni catarsis. Con el paso del tiempo, llegará el mensaje, tus sentimientos no deseados se transformarán. Estamos acostumbrados a sentir y consumir la sensación.
¿CUÁL ES LA HERRAMIENTA MÁS PODEROSA?
El Amor
Como en Navidad, que no aprendemos que podría ser la época en la que sentimos el amor de compartir, de ayudar, de regalar AMOR y no materialismo.
De eso se trata siempre de dar AMOR incondicional, que no es nada más que SIN CONDICIONES, sin apego, sin esperar nada a cambio. Te doy amor porque yo quiero dártelo.
Si tú no me das nada a cambio, no me siento mal, porque no espero nada, no estoy poniendo un valor a lo que doy más que un sentimiento. Sintamos el placer de compartir por hecho de sentir ese momento, no por lo que obtengas, no por el fin, no por nada más que el amor a hacerlo y cuando poco a poco, vayas sintiendo ese amor dentro de ti, serás cada día más consciente de que no puedes jamás condicionar, limitar o controlarlo, porque entonces, dejaría de ser amor.
¿CÓMO LO HAGO?
Mirando a través de los ojos de un niño
La sensación es la que nos hace tomar decisiones en un momento en concreto o específico, es por eso, que luego no hacemos lo que decimos o prometemos.
Deberíamos ser capaces de primero mirar dentro para luego ir hacia afuera, primero dejar salir, para que algo pueda entrar y cuando miremos, hagámoslo con los ojos de un niño, que compara para aprender y nada más que porque todo lo que no conoce le parece maravilloso, ama lo que ve, no se justifica diciendo, “si yo tuviese lo que ese tiene”, “que injusto que”, “algún día cuando”, y no porque pueda o no tener razón, esté bien o mal.
Tomando consciencia de tu energía
Somos energía en movimiento seas consciente o no. El universo, la tierra, la naturaleza y todos los seres vivos estamos compuestos de energía. Cuando no hay energía, el cuerpo muere.
La respiración crea un flujo energético dentro de ti que te renueva, que te libera y hace que tu cerebro mande información a las células de paz, amor, felicidad y eso te relaja, te da seguridad. Para ser consciente de la fuerza que tiene tu propia respiración, tu energía interna, solo debes respirar conscientemente todos los días.
Al final, si consigues visualizar (imagínalo, créalo en tu mente, como si fueses una batería que se carga en cada respiración) y sentir la realidad de lo que estás haciendo en tu mente y con tu corazón, puedes conseguir lo que quieras.
El hecho de traer todo al ahora, como sincerarte contigo mismo, hace que cada día te sientas más lleno de ti y más feliz. ¡Recuerda! lo único que existe es este momento, ahora mismo.
Aprendiendo a sentir
NADA es real sino se siente.La sensación es lo que te hace vivir la vida. Por muchos pensamientos positivos, paisajes increíbles y maravillosos que te crees en la cabeza, si no sientes, no existe nada de eso para ti. En cambio, aunque no lo pienses, imagines o veas, si la sensación de algo llega a ti, es innegable su existencia.
Cuando llevas años sin sentir la sensación es normal que al principio cueste, que parezca que no tiene sentido e incluso pienses que es todo un cuento. Yo lo pensé en varias ocasiones, pero el seguir creando en mí la sensación, el seguir repitiendo, escribiendo, intentando meditar sin sentir nada, solo respirando, conseguí que a base de repetir el proceso, se fuese abriendo en mí un nuevo mundo de sensaciones, de pensamientos y experiencias que me hizo sentir un amor que jamás había sentido, ni sido consciente que tenía. Por lo menos, no que yo recuerde.
El simple hecho de sentir tu sensación, tu respiración, de observar y aprender a ser consciente de lo que eso hace nacer en ti, eso es una meditación.
Si cada día dedicas tres minutos a respirar, lograrás cambiar la sensación y seguridad en ti mismo. Cuando te levantas, antes de mirar el celular, de preocuparte por tu vida, simplemente ponte un minuto de reloj y respira profunda y tranquilamente, siente como entra todo ese aire que te da vida, que te despierta en todos los sentidos y al acabar agradece por ese momento. Durante el día, hazlo nuevamente, ponte otro recordatorio, puede ser al mediodía o en la tarde. Paras, te desconectas de todo, te relajas y nuevamente un minuto de respiración consciente, agradeces y sigues con tu día. Finalmente al acabar el día repites el proceso y así todos los días, una y otra vez, solo tres minutos al día y notarás el cambio en ti y en todo lo que te rodea.

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