PROPÓSITO DE FIN DE AÑO: LA SENSACIÓN DEL MOMENTO
- R.
- 27 dic 2020
- 5 Min. de lectura
La sensación es la que nos hace tomar decisiones en un momento en concreto o específico, es por eso, que luego no hacemos lo que decimos o prometemos. Propósito de fin de año: Voy a cambiar A, voy a hacer Z, pero luego nos damos cuenta de que la mayoría de cosas que nos proponemos no las hacemos. Para ser más justos, de todos los propósitos de fin de año que en algún momento te hayas propuesto, mira cuántos ni siquiera empezaste. Cuántos empezaste y no terminaste y finalmente, cuántos son los que en realidad cumpliste. Cada uno debería al menos, ser consciente de qué cosas se propone, y qué cosas consigue. Es absurdo negar la evidencia de cada uno, sería negarnos a nosotros mismos y no aceptar la persona que somos. Si estamos en un punto como este, hay que empezar con la pregunta ¿soy feliz? y seguir. Recuerda nuestro primer post ¿Eres Feliz? donde mencionaba que
“Es necesario repetir y recordar constantemente lo que realmente sientes y quieres hacer porque de lo contrario tu mente consigue hacerte olvidar...”
Cuando ya eres consciente de que la esperanza de tus emociones en fin de año son solo eso, emociones con la esperanza elevada de que en ese instante nos hacen sentir culpables y como en el fondo, el cerebro es un ordenador, obedece convencido de que el mensaje es, “mañana empezamos a entrenar, comenzamos la dieta y dejamos de fumar” o cualquiera de los miles de millones de ejemplos que existen para esta clase de casos. De cualquier modo, el hecho de no ser consciente normalmente de este tipo de situaciones, nos hace repetirlas constantemente a lo largo de nuestra vida, lo que va causando un deterioro en la seguridad, confianza, amor propio y ajeno, que no es nada más que una transformación energética interna. Pasamos de amor* a envidia, rabia, pena, odio, tristeza, etc. de alguna forma, yo he sentido que es una combinación casi siempre, de varias sensaciones, que te hacen sentir de una manera en concreto y eso te hace actuar, pensar o seguir en ese círculo vicioso de auto aflicción que te justifica y te da la excusa para actuar "mal" o "bien". Que son solo los conceptos que hemos tenido que crear para limitar la expresión, en muchos casos, y para ayudar a equilibrarnos, en muchos otros. Porque al no haber conseguido hacerlo por nuestro propio sentido común, hemos tenido que ir acotándonos en todos los sentidos. Deberíamos ser capaces de primero mirar dentro para luego ir hacia afuera, primero dejar salir, para que algo pueda entrar y cuando miremos, hagámoslo con los ojos de un niño, que compara para aprender y nada más que porque todo lo que no conoce le parece maravilloso, ama lo que ve, no se justifica diciendo, “si yo tuviese lo que ese tiene”, “que injusto que”, “algún día cuando”, y no porque pueda o no tener razón, esté bien o mal. Y simplemente te lo digo porque es lo más contraproducente que hay para uno mismo, es como envenenarse. Imaginemos que lo que nos hace sentir la vida cada día es un elixir, que en función de la sensación y los pensamientos que vayas teniendo, se va transformando. Haz la prueba y escríbelo, ya verás como es real. Cuando estés en cualquier lugar y sientas (miedo, aburrimiento, cuando mientas a las personas, o te sientas sin ganas) se consciente de esa sensación, apunta lo que sientes y piensas. Cuando lo escribas, pon el motivo por el cual crees que eso es así. “Si tuviese pareja no me aburriría, si tuviese dinero no tendría miedo, no quiero discutir y por eso le miento, etc”. Hazlo durante unos días, no hace falta nada más que ir llenando un diario con este tipo de ejercicio. Transformando en un primer paso, nuestra energía sentida, pensada y vivida, a escrita. Al principio, recomiendo no leerlo, mejor seguir escribiendo, sin pensar en lo que escribes, más en hacerlo y sentirlo.
*Es importante entender que siempre hablo de la energía del amor como la fuente principal, pura, la que contiene la verdad, por ponerle palabras a la energía ya que no las tiene. Además, porque parto de la premisa de que el niño al nacer está creado con la energía de amor que paso a paso, desde la primera partícula que aparece se va transformando. Por eso es clave eliminar los conceptos de mal o bien, mejor o peor, respecto a la energía (y digo respecto a la energía, porque podríamos considerar que está mal pegar a otra persona, pero no que la energía, la sensación y lo que existe en ese momento está mal, en ese punto es donde hay que entender que nuestro interior no se rige por las mismas consideraciones que nuestro exterior, física cuántica y física mecánica.) y lo que vamos sintiendo. Simplemente es una transformación.
Después de escribir lo que en la realidad serían 7 días de pensamientos y sensaciones (D-S) con las supuestas justificaciones. Te tomas un día de descanso para leer todo lo que has ido escribiendo, como Dios al crear el mundo, para observar, nunca mejor dicho, nuestra obra. Ahora, y en base a todo lo anterior, debes ser consciente de que todo lo que está escrito ya no existe, ya no lo puedes cambiar, el concepto de bien o mal, frío o calor, alegría o tristeza, ya han tenido su momento en la existencia de lo que has vivido pero no afecta directamente ahora al estar allí escrito. Por muy insensible que te pueda parecer, es justamente lo contrario, al ser consciente de lo sensible que eres, estás escribiendo lo que vives, sientes y piensas, ya que tu mente, no es tan poderosa como tu sensación y no se acuerda bien de las cosas. Por lo tanto, para poder sentir el amor en ti en su totalidad, debes vaciarte de toda sensación, juicio o emoción con respecto a lo que está escrito. Más allá, en un aprendizaje interno, un camino al despertar.
Para poder acercarte lo más posible, para sentir ese estado en el cual admires, aprendas y ames lo que hay escrito independientemente de lo que pongas, haría el siguiente ejercicio: Al volver a recordar los momentos que has escrito, los resolvería como si se tratase de un videojuego, de manera que tú como personaje principal no has obtenido todos los puntos del “juego de la vida”, entonces actuaría y contestaría en base a todo lo escrito, independientemente de lo que haya pasado o el resto haya hecho, tú única función es responder sin miedo, sintiendo todo, sin tomártelo personal. Como si la respuesta que da más energía en un videojuego fuese decir y hacer la verdad, independientemente si alguien se enfada o no, porque lo tomarías como parte del juego y seguirías avanzando. En realidad, el único motivo por el cual no haces eso en la vida real es por miedo. Una vez hecho el ejercicio con todos los momentos, se consciente de cómo te sientes.
¿Qué ha supuesto en ti hacerlo todo ahora en este instante?

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